En este apartado hemos recopilado una serie de expresiones marineras que a veces escuchamos en el día a día y ni sabemos el significado, algunas son hasta muy divertidas y otras tienen mucho de cierto en su significado, ¡Esperamos las disfrutes! 😁
A mucho viento, poca vela. Significa que cuando el viento arrecia conviene reducir trapo para que el barco navegue correctamente y para no comprometer la seguridad de este.
Barco a la capa, marinero a la hamaca. Quiere decir que cuando el barco está capeando, es decir, en una posición en la que con mal tiempo se mantiene con la amura hacia la mar y con poca vela o máquina, hay poco que hacer y se puede descansar.
Carga la nao trasera, si quieres que ande a la vela. El barco navega mejor cuando su asiento es algo apopante, es decir, cuando está un poco más sumergida la popa que la proa, ya que en la popa están los elementos de gobierno y responderá mejor al timón. Por otro lado, la proa al ir más airosa embarcará menos olas.
Fuego fatuo y sur soplando, el tiempo va empeorando. Cuando viene mal tiempo suele soplar en nuestras latitudes el viento del Sur y puede producirse, debido a la carga de electricidad estática que traen las tormentas, el fuego de “San Telmo”, en la parte alta de los palos.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto. Cuando las gaviotas están en tierra, suele ser signo de mal tiempo. Se suele observar sobre todo en las playas.
Hablar de la mar y en ella no estar. Se suele decir de los que en las tabernas de los puertos hablan y opinan mucho sobre los barcos y la mar, pero no pisan una cubierta jamás.
Los truenos y el mar enseñan a rezar. Creo que está de más explicar el significado del temor del hombre hacia ambos elementos.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar. Que por mucho que se navegue en buenas condiciones, siempre será más seguro hacer fortuna en tierra por la mayor seguridad que en el mar.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincide, castigo piden. Significa que no hay que tentar a la suerte dos veces, por si acaso.
Si ves las estrellas brillar, sal, marinero, a la mar. Significa que, si hay estrellas brillantes y cielo despejado, se esperan buenas condiciones meteorológicas para navegar.
Una ola nunca viene sola. Las olas suelen formar trenes que se denominan “las tres Marías” y por lo tanto hay que estar precavidos porque si nos rompe una ola a bordo, seguro que detrás vendrán unas cuantas más.
Vale más palmo de vela que remo de galera. La vela evitará que se tenga que remar, siempre que el viento acompañe, evidentemente.
A mucho viento, poca vela. Significa que cuando el viento arrecia conviene reducir trapo para que el barco navegue correctamente y para no comprometer la seguridad de este.
Barco a la capa, marinero a la hamaca. Quiere decir que cuando el barco está capeando, es decir, en una posición en la que con mal tiempo se mantiene con la amura hacia la mar y con poca vela o máquina, hay poco que hacer y se puede descansar.
Carga la nao trasera, si quieres que ande a la vela. El barco navega mejor cuando su asiento es algo apopante, es decir, cuando está un poco más sumergida la popa que la proa, ya que en la popa están los elementos de gobierno y responderá mejor al timón. Por otro lado, la proa al ir más airosa embarcará menos olas.
Fuego fatuo y sur soplando, el tiempo va empeorando. Cuando viene mal tiempo suele soplar en nuestras latitudes el viento del Sur y puede producirse, debido a la carga de electricidad estática que traen las tormentas, el fuego de “San Telmo”, en la parte alta de los palos.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto. Cuando las gaviotas están en tierra, suele ser signo de mal tiempo. Se suele observar sobre todo en las playas.
Hablar de la mar y en ella no estar. Se suele decir de los que en las tabernas de los puertos hablan y opinan mucho sobre los barcos y la mar, pero no pisan una cubierta jamás.
Los truenos y el mar enseñan a rezar. Creo que está de más explicar el significado del temor del hombre hacia ambos elementos.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar. Que por mucho que se navegue en buenas condiciones, siempre será más seguro hacer fortuna en tierra por la mayor seguridad que en el mar.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincide, castigo piden. Significa que no hay que tentar a la suerte dos veces, por si acaso.
Si ves las estrellas brillar, sal, marinero, a la mar. Significa que, si hay estrellas brillantes y cielo despejado, se esperan buenas condiciones meteorológicas para navegar.
Una ola nunca viene sola. Las olas suelen formar trenes que se denominan “las tres Marías” y por lo tanto hay que estar precavidos porque si nos rompe una ola a bordo, seguro que detrás vendrán unas cuantas más.
Vale más palmo de vela que remo de galera. La vela evitará que se tenga que remar, siempre que el viento acompañe, evidentemente.
